El proyecto que estoy llevando a cabo consta de una serie de imágenes de género documental, en el cual hago un seguimiento a un grupo de personas que pertenecen a la subcultura artística de Lima. Una de las intenciones de hacer este proyecto, aparte de mostrar un cierto estilo de vida y de comportamiento, es hacer una especie de invitación al espectador de no solo sentirse identificado, sino también de sentirse cómplice o parte de dicha cultura. El hecho de que los retratados sean artistas me parece relevante, pues he observado una serie de actitudes y pasatiempos que tienen en común las personas que se dedican a ese ámbito. Otro de los temas a tratar en este proyecto es la familiaridad y cercanía que espero transmitir, así como también la vulnerabilidad de los retratados al encontrarse en un estado completamente natural, real e íntimo. Es por esta razón que uso una cámara que me permite hacer snapshots, con la finalidad de poder capturar la situación con rapidez y espontaneidad. Dicho esto, puedo vincular mi proyecto con el concepto del que habla Jacques Rancière en la lectura del espectador emancipado, cuando habla del maestro ignorante. Describe a este como aquel que no sabe por completo lo que está enseñando, pues no sabe qué clase de impacto se producirá en cada persona. Nos dice que no existe la ignorancia tal cual, porque todos conocemos sobre un tema más que sobre otro. Lo menciono porque siento que en el momento de observar una pieza de arte o en este caso, una serie de fotografías, todo se vuelve subjetivo y depende mucho de la perspectiva de cada persona y el significado o concepto que le dé cada una. Tal vez una persona se sienta identificada con uno de los lenguajes que se llega transmitir en mis imágenes porque conoce de dicho tema por experiencia, así como otra puede sentirse identificada con otro tipo de lenguaje o concepto tocado en esta serie. También lo vinculo con la parte en la que habla de que el espectador se emancipa y pasa a ser activo al cuestionarse a sí mismo sobre la obra que está observando y empieza a sentirse y ser parte de esta. En el caso de la lectura sobre simulacro de Didi Huberman, siento que se aleja tanto de mi intención como del concepto, pues lo que se muestra en las imágenes el algo real y cotidiano. Puedo, también, vincular este proyecto con lo que Jacques Lacan dice sobre lo imaginario, lo real y lo simbólico. Siendo lo imaginario un estado basado en el pensamiento más primario, aquel que consiste en la abstracción de imágenes. Esta primera imagen en la mente es la que nos permite identificarnos con el YO al reconocer al “otro”. Lo real vendría a ser todo aquello que no puede imaginarse ni se puede simbolizar. Define lo real como algo que no se puede conceptualizar, que no se puede abstraer. Lo simbólico intenta sintetizar determinada información en unidades más reducidas como los significantes a través del uso de la metáfora. Por último, no logro enlazar del todo la lectura de Guy Debord con mi proyecto, pues habla de la sociedad del espectáculo y como con el paso del tiempo las obras han ido perdiendo lo sagrado en espíritu y han empezado a adoptar otro tipo de “religión”, en este caso la mercantil. No considero que mi proyecto al ser publicado contenga algún aire comercial y mucho menos está dentro de mis intenciones volverlo algo de uso mercantil.
Curso de Patricia Ciriani en el Centro de la Imagen de Lima
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